viernes, 6 de marzo de 2015

Evangelio 3er Domingo de Cuaresma 8 de marzo de 2015

Evangelio 3er Domingo de Cuaresma 8/03/2015

Cambiar el sentido
Jn 2,13-25

Con el sentido cambiado estaban los vendedores en el templo de Jerusalén. Se olvidaron del amor y se pegaron al metal que resuena de las monedas, el negocio y el intercambio.
No encontraremos a Dios donde no está. Él no se dejará encontrar en la corrupción, en aprovechar su Nombre para hacer caja, en lo que suene a cambio y enriquecimiento en provecho propio.
Hoy el Evangelio nos recuerda que el templo de Dios somos cada uno de nosotros. Así que esta escena evangélica se traslada a nuestra propia vida: ¿cómo vivimos?, ¿cómo usamos nuestro tiempo?, ¿en qué invertimos nuestras energías?, ¿qué papel juega Dios en todo ello?…
Estamos aún a tiempo, de cambiar el sentido si no nos hemos enterado todavía de que lo nuestro es amar.
Dibujo: Patxi V. FANO

viernes, 20 de febrero de 2015

Reflexión del Evangelio Mc 1, 12-15 (Primer Domingo de Cuaresma)

¡Stop! Párate y busca en el desierto
Primer domingo de Cuaresma

Mc 1,12-15

Cuarenta días caminando. Caminando hacia fuera, pero sobre todo caminando hacia dentro. Y, aunque nos parezca extraño, hemos de comenzar parándonos. Parándonos para contemplar el desierto, para hacer silencio en la vida y que esta se llene de sentido. Paramos para encontrar la bondad de Dios en sus ángeles, en todas las personas que son buenas como el pan y que nos alimentan. Pararnos para rechazar el mal que se esconde en nosotros y en los demás.

¡Stop! Parémonos para avanzar en este camino hacia la Pascua. Y en la inclemencia del desierto, escuchemos el susurro de Dios.

Por cierto, no te lo saltes, porque vendrá la “multa” del estrés, del sinsentido, de las prisas y de los gris.


Fuente: http://blogs.21rs.es/kamiano/category/evangelio-del-domingo/

Foto: ¡Stop! Párate y busca en el desierto
Primer domingo de Cuaresma

Mc 1,12-15

Cuarenta días caminando. Caminando hacia fuera, pero sobre todo caminando hacia dentro. Y, aunque nos parezca extraño, hemos de comenzar parándonos. Parándonos para contemplar el desierto, para hacer silencio en la vida y que esta se llene de sentido. Paramos para encontrar la bondad de Dios en sus ángeles, en todas las personas que son buenas como el pan y que nos alimentan. Pararnos para rechazar el mal que se esconde en nosotros y en los demás.

¡Stop! Parémonos para avanzar en este camino hacia la Pascua. Y en la inclemencia del desierto, escuchemos el susurro de Dios.

Por cierto, no te lo saltes, porque vendrá la “multa” del estrés, del sinsentido, de las prisas y de los gris.

Cuaresma: Tiempo de preparación para el Misterio de la Pascua

¿Por qué NO es posible pertenecer a la Iglesia Católica y a la Santería al mismo tiempo?

¿Por qué NO es posible pertenecer a la Iglesia Católica y a la Santería al mismo tiempo?
Nadie puede profesar dos religiones distintas al mismo tiempo. Sería como pertenecer a dos equipos deportivos rivales.
Ambas religiones no sólo son distintas, sino opuestas y contradictorias en sus contenidos doctrinales, prácticas y estilos de vida. Del mismo modo que, al mismo tiempo, no se podría ser judío y musulmán, o cristiano y budista o taoísta e hinduista. Son religiones distintas.